Asesor Autofinanciera S.A.S.
AtrásAsesor Autofinanciera S.A.S. es una entidad dedicada a la financiación y adquisición de vehículos bajo el modelo de autofinanciamiento, una modalidad diferente al crédito bancario tradicional que opera mediante grupos de ahorro programado. Ubicada en la Avenida Calle 2 Sur #35-15, piso 1, dentro de la Agencia Madiautos en el barrio La Porciúncula, localidad de Chapinero, Bogotá, esta oficina se presenta como una alternativa para quienes buscan conseguir su vehículo nuevo o usado sin tener que recurrir directamente a una entidad bancaria convencional.
Antes de profundizar en los detalles de esta empresa, conviene entender cómo operan las autofinancieras y las consultoras financieras especializadas en este segmento en Colombia. A diferencia de un préstamo tradicional, en una autofinanciera el cliente abona cuotas periódicas (generalmente mensuales) y participa en sorteos o asambleas donde se asignan los vehículos a quienes resulten seleccionados. El dinero que se paga no solo cubre el valor del crédito, sino que conforma un ahorro que, en teoría, se devuelve al culminar el proceso. No obstante, la operación real de estas consultoras de crédito vehicular suele ser más compleja de lo que aparenta, y Asesor Autofinanciera no escapa a esa realidad.
El horario de atención al público de Asesor Autofinanciera S.A.S. es relativamente amplio: de lunes a viernes de 8:00 a 17:00 horas, y los sábados de 8:00 a 14:00 horas. Los domingos la oficina permanece cerrada. El local dispone de acceso para personas en condición de discapacidad, lo que representa un mínimo de adecuación física del establecimiento. Para quienes deseen contactarlos directamente, el número de teléfono habilitado es el 319 7139999.
Ahora bien, al revisar las experiencias de quienes han contratado los servicios de esta asesoría financiera, el panorama es francamente preocupante. La mayoría de las opiniones recogidas en plataformas digitales son profundamente negativas, con calificaciones que reflejan inconformidades serias. Una de las quejas más reiteradas tiene que ver con los tiempos de espera para obtener documentos tan importantes como la carta de paz y salvo y el levantamiento de prenda una vez finalizado el pago total del crédito.
Según testimonios de antiguos clientes, una vez cancelado el valor completo del vehículo, la entrega de estos documentos puede tardar más de 15 días hábiles, e incluso extenderse hasta un mes. Esta situación genera un escenario insólito: el usuario ya cumplió con la totalidad de su obligación, pero el vehículo continúa legalmente vinculado a la empresa. Esto resulta especialmente gravoso porque, sin el documento de levantamiento de prenda, el propietario no puede vender, traspasar ni disponer libremente del bien, aun cuando ya lo haya cancelado por completo.
Otro aspecto que despierta rechazo entre los usuarios de esta consultoría especializada en compra de carro es la política de cobro de intereses. De acuerdo con los relatos de clientes insatisfechos, la empresa cobra los intereses totales del crédito aunque el cliente decida cancelar el saldo de manera anticipada. Es decir, si una persona suscribió un crédito a cinco años pero decide liquidar todo al cabo de dos años, la consultora de igual forma le cobra los intereses que se habrían devengado durante los cinco años completos. Esta práctica contradice los usos habituales del mercado financiero colombiano y resulta, cuanto menos, cuestionable desde la óptica de protección al consumidor.
La demora en la entrega efectiva de los vehículos también figura como un punto crítico entre las quejas. Hay usuarios que manifiestan haber esperado entre dos y tres años para recibir el automóvil, pese a haber mantenido sus cuotas al día. Durante todo ese intervalo, el dinero del cliente permanece administrado por la autofinanciera, lo que en términos prácticos convierte la operación en algo bastante más oneroso que un crédito bancario convencional. Si se suman los intereses cobrados a plazos largos, el costo final termina superando con creces el precio de lista del vehículo.
La comunicación con la empresa constituye otro flanco débil. Varios usuarios mencionan que resulta extremadamente difícil establecer contacto con los asesores: dejan sus datos y nadie devuelve las llamadas, los teléfonos no contestan, y la respuesta a solicitudes formales puede demorar semanas o incluso meses. Esta falta de respuesta resulta particularmente grave tratándose de una compañía que administra sumas importantes de dinero, producto del esfuerzo de personas que buscan acceder a su vehículo propio y que confían en que su dinero esté siendo bien manejado.
Es importante señalar que entre las opiniones recogidas también existe una voz disidente, una postura minoritaria que defiende la gestión de Asesor Autofinanciera. Este punto de vista sostiene que el sistema de autofinanciamiento es, en esencia, una herramienta válida y útil para adquirir vehículos, y que las críticas provienen principalmente de personas que no cumplieron con sus compromisos de pago. Según esta versión, el problema radicaría más en la cultura de ahorro del colombiano promedio que en las prácticas de la empresa misma. No obstante, esta postura no se sostiene cuando se contrastan los múltiples testimonios de personas que reportan problemáticas aun habiendo cumplido a cabalidad con todas sus obligaciones contractuales.
Para quienes estén considerando contratar los servicios de consultoras especializadas en crédito vehicular o asesoría financiera para compra de vehículo, la recomendación es clara: investigar a fondo antes de firmar cualquier compromiso. Comparar las condiciones de Asesor Autofinanciera con las de bancos tradicionales y otras entidades financieras resulta fundamental. Un crédito bancario, aunque pueda parecer más estricto en sus requisitos, ofrece normalmente mayor claridad contractual, menores tiempos de respuesta y transparencia en el cálculo de intereses por pago anticipado.
La diferencia sustancial entre una consultora como Asesor Autofinanciera y un banco convencional radica en la estructura misma del producto. Mientras el banco presta dinero con intereses calculados sobre el saldo insoluto y permite abonos parciales con liquidación proporcional de intereses, las autofinancieras manejan una lógica de grupos cerrados donde el dinero ingresa a un fondo común que rota entre los miembros. En teoría, los intereses generados por un participante compensan el costo de oportunidad de quienes aún no han recibido el vehículo. Sin embargo, en la práctica, esta lógica suele beneficiar más a la entidad administradora que a los usuarios finales, quienes terminan asumiendo costos que no habían contemplado al momento de firmar.
Otro elemento a evaluar es el tipo de vehículo que se ofrece. Al estar ubicada dentro de la Agencia Madiautos, es probable que Asesor Autofinanciera S.A.S. trabaje primordialmente con vehículos de las marcas comercializadas por dicho concesionario. Esto puede representar una ventaja si el cliente busca específicamente una marca o referencia puntual, pero también puede limitar las opciones de quien desee comparar precios o modelos en el mercado abierto.
Antes de tomar cualquier decisión, el cliente potencial debe solicitar por escrito todas las condiciones del contrato: tiempos máximos garantizados para la entrega del vehículo, política clara de pago anticipado con reducción efectiva de intereses, plazos concretos para la entrega del paz y salvo y levantamiento de prenda, y un canal de comunicación directo y verificable con la empresa. Si alguno de estos puntos genera dudas, lo más sensato es buscar asesoría en consultoras financieras independientes o contrastar con otras opciones del mercado.
En definitiva, Asesor Autofinanciera S.A.S. opera bajo un modelo de negocio que puede resultar atractivo para personas con dificultades de acceso al crédito bancario tradicional, pero la experiencia documentada por sus propios clientes señala deficiencias importantes en su operación, sobre todo en lo referente a la entrega oportuna de documentos, la flexibilidad en el pago anticipado y la comunicación con el usuario. La decisión de contratar sus servicios debe apoyarse en una evaluación detallada de cada cláusula contractual y, especialmente, en la comparación con alternativas bancarias más transparentes. El propósito de tener un vehículo propio no debería transformarse en una trampa burocrática y financiera que termine perjudicando al bolsillo del consumidor.