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Bravo inmobiliaria S.A.S

Bravo inmobiliaria S.A.S

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Cl. 93 #14-20, Chapinero, Bogotá, Cundinamarca, Colombia
Agencia de bienes inmuebles comerciales Agencia inmobiliaria Agencia inmobiliaria especializada en alquileres Asesor Consultor inmobiliario
5.6 (47 reseñas)

Bravo Inmobiliaria S.A.S es una de las consultoras inmobiliarias que presta sus servicios en la zona norte de Bogotá, con sede principal ubicada en la Calle 93 #14-20, dentro de la localidad de Chapinero, en el barrio Chicó Norte II. Este sector de la capital colombiana concentra una parte importante de la oferta de consultoras de bienes raíces y se ha consolidado como un punto estratégico para quienes buscan arrendar, comprar o vender propiedades en zonas residenciales de la ciudad.

La empresa opera como una consultora de inmuebles tradicional y, según la información disponible, ofrece servicios de intermediación en arriendos, comercialización de propiedades y administración inmobiliaria. Su equipo de asesores inmobiliarios atiende en horarios de oficina de lunes a viernes, con una pausa al mediodía, y también abre los sábados por la mañana, lo que permite cierto margen para quienes no pueden acercarse entre semana a gestionar algún trámite.

Servicios y forma de trabajo

Como ocurre con la mayoría de las agencias inmobiliarias en Bogotá, Bravo Inmobiliaria trabaja bajo un modelo de intermediación entre propietarios e inquilinos. Dentro de los servicios mencionados por usuarios que han pasado por sus procesos se encuentran la programación de visitas a inmuebles, la gestión de contratos de arrendamiento, el recaudo mensual de cánones y el manejo de novedades que puedan surgir durante la relación contractual. La compañía también ofrece, según lo relatado por algunos clientes, procesos virtuales que permiten avanzar con la documentación sin necesidad de desplazarse hasta la sede.

Una práctica habitual en las consultoras inmobiliarias en Bogotá es el cobro de un estudio previo al futuro arrendatario, cuyo propósito es validar datos personales, antecedentes y capacidad financiera. En el caso de Bravo Inmobiliaria, varios usuarios han mencionado que este estudio tiene un costo aproximado de $83.300 COP, un valor que ciertos clientes potenciales consideran elevado frente al promedio del mercado. Sin embargo, los precios de este tipo de estudios varían significativamente entre consultoras, dependiendo del nivel de profundidad del análisis y de los aliados que cada empresa utilice para las verificaciones.

Lo que destacan los clientes satisfechos

Dentro de las experiencias positivas reportadas por algunos usuarios, sobresale la agilidad en la gestión de pagos de cánones de arrendamiento. Un cliente menciona que el proceso de pago mensual funciona sin contratiempos y que las novedades que surgen durante el arriendo se atienden de manera oportuna. Este punto resulta especialmente relevante, ya que uno de los principales dolores de cabeza al momento de arrendar una propiedad es precisamente la mora en los pagos o la falta de seguimiento por parte de la consultora inmobiliaria.

Otro aspecto bien valorado por ciertos usuarios es la posibilidad de adelantar varios trámites de forma virtual, lo que representa un ahorro considerable de tiempo para quienes no pueden asistir presencialmente a la sede de Chapinero. Además, algunos clientes han destacado la labor de ciertos asesores inmobiliarios en particular, mencionando casos como el del asesor Cristhian Miranda, a quien reconocen por su buena disposición y por resolver dudas a lo largo del proceso. Estas experiencias individuales muestran que, cuando el canal de comunicación funciona, el servicio puede llegar a ser satisfactorio.

Quejas recurrentes y puntos críticos

No obstante, la mayoría de las experiencias compartidas por clientes anteriores reflejan problemas significativos que cualquier persona interesada en contratar los servicios de esta consultora de bienes raíces debería considerar con atención antes de tomar una decisión.

Uno de los puntos más sensibles tiene que ver con la comunicación. Varios clientes han reportado demoras prolongadas en las respuestas, mensajes dejados en visto sin contestación y cancelación de visitas sin previo aviso. En uno de los casos relatados, un cliente tuvo que pedir permiso en su trabajo para asistir a una cita previamente confirmada y, al escribir minutos antes de salir de su casa para reconfirmar, descubrió que la visita había sido cancelada sin que nadie le hubiera informado. Este tipo de situaciones no solo genera molestias logísticas, sino que evidencia fallas en los protocolos internos de una consultora inmobiliaria que maneja compromisos de alto valor como los contratos de arrendamiento.

Otro aspecto preocupante es la limitada disposición de canales de contacto. Hay clientes que señalan que la empresa no responde el teléfono fijo y que toda la comunicación se canaliza a través de WhatsApp, lo que puede convertirse en un problema cuando la urgencia demanda una atención más inmediata o cuando el cliente no revisa constantemente esa aplicación. Adicionalmente, se han reportado inconsistencias en la información: por ejemplo, casos en los que un asesor asegura haber llamado al cliente sin que exista registro alguno de esa llamada, o citas confirmadas con datos incompletos como la dirección del inmueble.

También se han presentado errores logísticos en las visitas programadas. Un cliente comenta que se desplazó desde Bogotá hasta Tocancipá para ver un apartamento y, al llegar, se encontró con que la persona responsable había llevado las llaves equivocadas. Para alguien que tuvo que invertir tiempo y dinero en transporte, este tipo de fallas resulta particularmente molesto y deja en evidencia problemas de coordinación interna que resultan inaceptables en cualquier consultora con pretensiones de profesionalismo.

Durante el proceso de documentación para acceder a un arriendo, varios usuarios describen una experiencia confusa y desorganizada: les solicitaron documentos hasta en tres ocasiones distintas, sin claridad sobre cuál era realmente el paquete final requerido. Esta falta de claridad se traduce en pérdida de tiempo para el cliente y genera desconfianza sobre la seriedad del equipo de asesores inmobiliarios.

Un tema especialmente delicado es el relacionado con la entrega de los inmuebles al final del contrato. Exinquilinos han señalado que, al momento de devolver la propiedad, la consultora inmobiliaria exige reparaciones y arreglos por montos que en algunos casos superan los dos millones de pesos, aparentemente sin considerar lo establecido en la Ley 820 de 2003, que regula los contratos de arrendamiento urbano en Colombia y define los criterios sobre las obligaciones de mantenimiento entre arrendador y arrendatario. Para quienes firman un contrato sin haber revisado a fondo sus derechos y obligaciones, esta situación puede convertirse en un conflicto serio y en un gasto inesperado.

Recomendaciones antes de firmar

Si estás evaluando los servicios de Bravo Inmobiliaria o de cualquier otra consultora de inmuebles en Bogotá, conviene tomar varias precauciones. Primero, solicita siempre confirmación por escrito de cualquier cita o compromiso, idealmente con al menos 24 horas de anticipación. Segundo, lee detenidamente el contrato de arrendamiento antes de firmarlo y verifica que cumpla con la normativa vigente, en especial la Ley 820 de 2003. Tercero, documenta con fotos y videos el estado del inmueble tanto al momento de la entrega como en la recepción, para evitar disputas al finalizar el contrato.

También es importante preguntar con claridad cuáles son todos los costos asociados al proceso, incluyendo el estudio de crédito, la comisión por intermediación y cualquier otro cargo que pueda surgir durante la relación contractual. Comparar estos valores con los de otras consultoras inmobiliarias en Bogotá es una práctica recomendable que te permitirá tomar una decisión mucho más informada y evitar sorpresas desagradables.

Ubicación y datos prácticos

En cuanto a su ubicación, Bravo Inmobiliaria se encuentra en una zona privilegiada de la ciudad, sobre la Calle 93 con Carrera 14, dentro de la localidad de Chapinero. El sector cuenta con buena accesibilidad por transporte público y privado, y está rodeado de una amplia oferta comercial, bancaria y gastronómica, lo que facilita las visitas presenciales a la sede cuando se requieran.

  • Dirección: Calle 93 #14-20, Chapinero, Bogotá, Cundinamarca
  • Teléfono: (601) 6221990
  • Sitio web: inmobiliariabravo.com.co
  • Horarios: Lunes a viernes de 8:00 a 13:00 y de 14:00 a 17:30; sábados de 9:00 a 13:00; domingos cerrado

Antes de tomar cualquier decisión, lo más sensato es investigar a fondo, comparar opciones entre las distintas consultoras de bienes raíces que operan en Bogotá y, si decides trabajar con Bravo Inmobiliaria, mantener un registro documental riguroso de cada interacción para proteger tus intereses como arrendatario o propietario.

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